jueves, 28 de junio de 2012

APROXIMACIÓN A LA TEORÍA ARTÍSTICA DE FRANCISCO CASCALES EN CARTAS PHILOLÓGICAS


(ES UN BORRADOR Y SÓLO ESTÁ ESBOZADO)

FRANCISCO CASCALES A TRAVÉS DE LAS CARTAS PHILOLÓGICAS EN SUS EDICIÓNES DE 1634 y 1739.(1)

INTRODUCCIÓN

EL ARTE NACE DE LA NATURALEZA

LA OBRA DE UN POLEMISTA ARISTOTÉLICO

LA CRITICA A SU TRABAJO COMO POETA

ADSCRIPCIÓN ARTÍSTICA

CONCLUSIONES



INTRODUCCIÓN:


El recorrido realizado por su obra y el trabajo de interpretación de gran número de admiradores e historiadores, facilitan y ensombrecen el legado de un autor insigne(), original () y, en extremo, peculiar(): no solo en la literatura del siglo XVII sino en la sociedad misma de esa época. Los datos propuestos por el Marqués de Roche, Muñoz Barberán, Andrés Bollarin, Jose Carlos Agüera Ros, y muchos otros estudiosos() de la figura del licenciado Cascales, lucen su figura() y la deslucen(), y al mismo tiempo rompen la continuidad histórica de un singular personaje, del que aparecen más recovecos (), según se conoce su literatura, más que su vida(), de la que también puede decirse que se encuentra entre más sombras que luces, ya que son muchos los episodios que quedan en la oscuridad del desconocimiento. Francisco Cascales es muchas cosas: un humanista, un literato, un profesor, un estudioso de la gramática latina, un hombre del arte(), según autores, a mitad de camino entre el conceptismo() y el culteranismo(), pero sobre todo, un profundo conocedor del alma humana. Aunque el tema que nos trae a una de sus principales obras es encontrar una teórica del arte, he de reconocer que es largo y dificultoso el camino, ya que Cascales profesa de una gran capacidad para convertir sus trabajos en obras de ingenio(), según las cuales, las cosas pueden ser o no ser, a su libre antojo y merced a la grandeza de espíritu que demuestra en sus razonamientos a favor y en contra de cualquier tema. Uno de los hitos esenciales en la interpretación que haremos sobre Cascales en relación a su teoría artística, pasa por el descifrar, cosa ya hecha magistralmente (XXXX.X) en donde se reconoce la gran capacidad de Cascales para acometer cualquier razón artística desde el intelecto. Por todos los medios nos detenemos en su quehacer literario y lógicamente debemos quedarnos con sus apreciaciones, no sólo estilísticas, por supuesto, sus apreciaciones humanistas son de gran valor en lo que confiere al Licenciado su grandeza como insigne literato capacitado con una extraordinaria sutileza para abordar cualquier tema, por muy “crítico” que pudiera parecer.

Es vidente que, en esta introducción, nos tenemos que alejar de temas históricos, especulativos sobre su persona, y centrarnos en la interpretación y argumentación que él mismo y sus estudiosos más cercanos realizan de un trabajo en extremo erudito y complicado por su riguroso conocimiento filológico del latín, de Horacio, en concreto, y de ese amplio espectro que constituye un acervo humanista () que no le impide al mismo tiempo ser hombre de profundas raíces barrocas() por su concepción() y uso del lenguaje(). En la bibliografía general exponemos trabajos que nos acercan a gran variedad de interpretaciones sobre su historia, pero como he dicho anteriormente, glosamos una interpretación de sus ideales artísticos más que una erudita exposición sobre su enigmática y complicada existencia.


EL ARTE NACE DE LA NATURALEZA.

Ella es la proveedora(), el intelecto humano es el que la extrae, la medida, el orden, la disciplina del trabajo convierten lo yermo en vida(), y no sólo eso, sino cualquier tipo de vida nacida de la mente, del ingenio. Uno puede hacer realidad el mito de Pegaso con el buen uso de las artes,de hecho se le considera como un filósofo del arte (Diez de Revenga). El artísta puede recrear una idea y lo hace a imagen de las propuestas literarias que han motivado tal imaginación. Un caballo alado es un ser mítico, grecorromano, que escapa a esa idea generalizada, en el concilio de Trento, de que el arte sirve a la religión y en él debe estar, ésta, siempre presente. El mismo, Cascales, es el creador de este emblema() que tan interesante interpretación tiene(), y sobre el que nos detendremos varias ocasiones a lo largo de este estudio.



El catálogo de ideas de Francisco de Cascales no es sencillo(), menos cuando sus capacidades quedan auspiciadas por su temor a la irreverencia() y su constante deseo de adquirir la nobleza (tal vez perdida) o nunca habida en los blasones de su familia(), como señalan algunos historiadores() Su teoría artísta(), pese a las muchas matizaciones le convierte en un Neo Aristotélico() de difícil clasificación, su cercanía a Virgilio(), su conocimiento de la cultura latina() y del latín() mismo le convierte en un hombre del renacimiento() en una época en la que ya no está de moda serlo. Cercano al manierismo() y al barroco literario(), es evidente que Cascales compone desde la concepción barroca de la teatralidad versus naturalidad ().


La vida de Cascales es en parte un misterio desvelado progresivamente, aunque son muchas las incognitas que perviven en la historia de este singular hombre de letras. Su historia, pese a ser controvertida ha sido muy estudiada por historiadores murcianos que han permitido compilar de una forma exhaustiva los datos más relevantes, pese a las incógnitas, que como decimos se mantienen.
No debería tener nada que ver con su teoría literaria y artística(). Aún cuando los datos referidos a su juventud son dispersos y contradictorios(). El Cascales poeta y escritor de cartas plenas de conceptos explicados con fruición e ingenio son suficientes para, al menos en una primera lectura, señalar los pilares básicos que sustentan tal teoría(). Uno de ellos lo hemos nombrado: su adscripción al Neo aristotelismo y por tanto su disponibilidad a creer que la Naturaleza es la que hace emerger cualquier arte en contraposición a esa otra idea más conocida y extendida en el Renacimiento español que acuñaban neoplatónicos de todo arte y que tiene que ver con esa asunción de los conceptos desde un un punto de vista de su procedencia divina.

Su conocimiento exhaustivo de la lengua latina que le lleva a enmendar la plana a Nebrija o de Brozas, ha sido especialmente estudiado por Sandra Ramos Maldonado (Proyecto de Investigación BFF2000-1069 de la DGICYT) y de su estudio extraemos la mejor de las síntesis sobre lo que significaba para Cascales la gramática latina y su aplicación práctica(RAMOS MALDONADO, SANDRA: CALAMUS RESNANCES II, 2001, 347-365):


Cascales defiende una gramática cuyos objetivos deben ser a la vez lingüísticos y filológicos o literarios, una gramática de usos y experimental característica de la de Nebrija; pero al mismo tiempo ha de ser breve y clara, como la defendida por el Brócense y los de su generación; se observa además en él un deseo de buscar la ratio lógica de determinadas cuestiones, para lo cual recurre a criterios fundamentalmente semánticos, rara vez funcionales y establece dos niveles, uno «normal, vulgar» (latine loqui) y otro «elegante, realzado» (grammatice loqui), ambos perfectamente compatibles con el uso de la lengua latina, pero que se diferencian en que en el «nivel gramático» entran en juego las figuras de dicción o retóricas, tesis diametralmente opuesta a la del Brócense y sus figuras de construcción”.(RAMOS 2001, 348)


1He querido usar, para contrastar, sobre todo, las dos ediciones originales de las “Cartas Philológicas” de Francisco de Cascales, así como una transcripción espléndida de la biblioteca Virtual Cervantes. En las notas finales se encuentran los asientos bibliográficos de sendas obras. (

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